El próximo 28 de marzo, festividad del Domingo de Ramos, será la fecha “tope” marcada para que la concatedral de San Pedro abra sus puertas tras la exposición de arte sacro de Las Edades del Hombre. No obstante, apuntó el abad del templo, Carmelo Enciso, no se descarta que pueda reintegrarse al culto antes de esa fecha.
En la actualidad, concluido el desmontaje de la estructura de la muestra ‘Paisaje interior’, se están dando los últimos retoques al templo. Ya se ha aprovechado para revisar el sistema de calefacción, “que va muy bien”, asegura Enciso, y ahora se está haciendo lo propio con la instalación eléctrica, que se está modernizando (el cuadro de luces ha sido cambiado). Asimismo, se están llevando a cabo algunas mejoras en la capilla de San Saturio como la limpieza del retablo y la colocación de un nuevo entarimado.
No obstante, uno de los trabajos más delicados tiene lugar en el retablo mayor. Ya coincidiendo con la restauración efectuada para que luciese en todo su esplendor durante Las Edades se optó por recuperar el sagrario en su emplazamiento original, dentro del conjunto, y ahora, “nos queda instalar la sede”, apunta el abad de la concatedral. Precisamente, ayer, se personó el equipo que se está encargando de la elaboración de este elemento. Aunque el objetivo era poder abrir el templo de nuevo al culto religioso coincidiendo con el día de San José, el 19 de marzo, la apertura ese día dependerá del progreso de los trabajos. “No nos podemos apresurar”, señala Enciso. En cualquier caso, indica el abad de la concatedral, lo importante es que los trabajos de acondicionamiento queden bien. “Es lo que más nos interesa”.
De momento, los 104 bancos y la mesa del altar, parte del mobiliario de la concatedral, ya se encuentran colocados y la limpieza del templo está muy avanzada. Asimismo, a finales de esta semana tendrá lugar el traslado a la concatedral de parte de los pasos que desfilan en la Semana Santa soriana (durante el cierre de la concatedral por Las Edades la iglesia del Espino ha acogido los pasos procesionales): el de la Oración en el Huerto y el de Las Caídas, dos de los de mayor tamaño. “También se traerá la carroza de San Saturio y la del Corpus Christi, el Cristo Resucitado (que desfila el Domingo de Resurrección) y el Santo Sepulcro. Poco a poco lo iremos bajando todo”, apunta Enciso. Asegura el abad de la concatedral que ya hay ganas entre los fieles de que la concatedral recobre su actividad religiosa habitual (hasta la fecha los oficios religiosos se han trasladado al Sagrado Corazón). “Todo el mundo quiere estar en su casa”, comenta con sentido del humor. Días antes o días después, el Domingo de Ramos será, en principio, la fecha tope en la que el templo volverá a abrirse al público.