La saturación que se produce en los centros de otras ciudades, como Madrid o Zaragoza, tiene poco que ver con el funcionamiento del de Soria. De hecho, si la 'tranquilidad' soriana se aprovecha por turistas y veraneantes para hacer algunas gestiones burocráticas, como la expedición del DNI y el pasaporte o también para obtener el permiso de conducir, también se recurre al centro de vacunación soriano para agilizar la 'tramitación sanitaria' que requieren determinados viajes.
"Agobio no tenemos, pero hay bastante jaleo", asegura Eduardo Dodero, técnico de la Sección de Epidemiología del Servicio Territorial de Sanidad de la Junta. Un día del mes de julio se puede atender a una veintena de personas, entre la administración de vacunas, la recogida de solicitudes y las consultas telefónicas que llegan hasta el centro.
En este sentido, Dodero significa que "en provincias limítrofes hay más listas de espera y vienen a Soria a hacer el pasaporte y a vacunarse". No obstante, no se establecen prioridades sobre la residencia o no en Soria a la hora de la atención, "ya que no tenemos problemas de suministro".