Subhro Bandyopaphyay: "Para mí, Soria es la montaña mágica"
El ganador de la primera edición de la Beca Internacional Antonio Machado habla de sus primeros meses de estancia en la capital.
Sonia Almoguera. Soria
Se llama Subhro Bandyopaphyay y es el ganador de la primera Beca Internacional Antonio Machado, una iniciativa surgida al abrigo de las celebraciones emprendidas por la Comisión Nacional del Centenario de Antonio Machado en Soria. Desde el pasado mes de agosto vive en la ciudad con un propósito: escribir un libro inspirado en su estancia en la capital soriana. Ya tiene título: 'La ciudad leopardo'. Y es que en sus primeros días en la ciudad, el parque de la Alameda de Cervantes, la popular dehesa, le trajo, por el juego de luces y sombras que se produce en la mañana, la imagen de un leopardo. Un felino, como el propio autor reconoce, majestuoso, de vivo colorido y, aunque pueda parecer contradictorio, tranquilo. Para el poeta hindú, Soria es "el hogar de la tranquilidad", una ciudad que le trae, además, los recuerdos de la pequeña población, al pie de la cordillera del Himalaya, en la que pasó sus días de adolescencia. Una de las cosas que más ha llamado la atención de este poeta, que actualmente vive en Calcuta, una ciudad de más de 20 millones de habitantes, es el hálito machadiano que desprende cada rincón de Soria. Su admiración por el autor de 'Campos de Castilla' viene de su niñez. Su padre contaba entre su colección de discos con uno en el que Paco Ibáñez musicaba un poema de Machado: "Tus ojos me recuerdan las noches de verano/ negras noches sin luna,/ orilla al mar salado". Esos versos, que aprendió mucho antes de que iniciara el aprendizaje del español, se quedaron, asegura, "tatuados" en su cerebro.
Lleva ya algo más de dos meses en Soria disfrutando de la Beca Internacional Antonio Machado. ¿Cuál es su impresión de la ciudad que inspiró al poeta de 'Soledades, galerías y otros poemas'?
Llevo ya más de dos meses. Mi primera impresión de Soria era como la impresión de Hans Castorp de 'La montaña mágica' de Thomas Mann. Para mí Soria es la montaña mágica. Yo tengo siempre una esquina reservada para esa novela. Mi tercer libro de poemas se llama 'El canto de la montaña mágica'. Yo vengo de una ciudad donde viven 20 millones de personas. Para mí Soria es un lugar tranquilo, tranquilo, tranquilo. Es el hogar de la tranquilidad. Aquí reside la tranquilidad. Y además, yo crecí en una ciudad pequeña, debajo de los Himalayas, en la parte Norte de India. Allí pasé mi adolescencia. Soria me ha devuelto casi los días de la adolescencia. Me devuelve esas imágenes de aquel tiempo. Para mí Soria ya es un lugar muy especial, una mezcla de todo. Es impresionante. La gente, la naturaleza... También me sorprendió que viven muchos extranjeros aquí. No esperaba tantos. Eso significa que Soria es un lugar más o menos cosmopolita. Pensaba antes de venir aquí que sería una ciudad pequeña, provinciana, pero lo que veo es que sí que es una ciudad provinciana, pero que tiene también otra cara.
¿Cómo recibió la noticia de que había ganado la primera beca machadiana?
Desde la Fundación [Española Antonio Machado] me enviaron primero un e-mail para comunicarme que había ganado el escritor chino Hu Xudong, que yo había quedado finalista. Después de dos semanas me llegó la noticia. Lo recuerdo muy bien, era por la tarde, acababa de encender el ordenador y me encontré el siguiente mensaje: "prepárate para venir". Es una cosa sorprendente. Una sorpresa muy grande. Quizá una de las mejores sorpresas que he tenido en los últimos dos o tres años.
Y cuando le dijeron que tenía que venir aquí, ¿Conocía previamente Soria? ¿Sabía dónde estaba? ¿Había oído hablar de ella?
Mucho antes de venir aquí, ya sabía situarla en el mapa. Preparando la propuesta del concurso, leí bastante sobre Soria y vi bastantes fotos en internet. Un amigo español, que conocía Soria, me mandó muchas cosas sobre Soria, muchos detalles. Las mantequillas, por ejemplo. Yo había estado en España una única vez, el año pasado.
¿Cómo fue el interesarse por la lengua y la cultura española?
Mi interés por la lengua española empezó a través de la poesía de Pablo Neruda y de Juan Ramón Jiménez. Empecé a aprender español para poder leer a estos dos poetas en versión original. Eso fue hace cuatro años. Antes de culminar mis estudios me dijeron que podía empezar a trabajar como traductor de español y luego ya, a través de la lectura y amigos, especialmente los suramericanos, me ha llegado el rumor de la nueva poesía latinoamericana y española. De ésta ya conocía bastante hasta la Generación del 27. La literatura de la España actual la comencé a conocer a través de un grupo de autores españoles que fueron a India a la feria del libro de Calcuta. Para mí el español es la lengua de mi alma. En India todo el mundo sabe inglés, que allí ya no es un idioma extranjero, sino una lengua oficial. Mi lengua materna es el bengalí, el quinto idioma más hablado del mundo. En India dicen que es la lengua más culta.
Imagino que su cultura es muy diferente a la española.
India es un país unido en la diversidad. En India nunca te mueres de aburrimiento, un problema muy grave aquí en Occidente. Es un país siempre divertido. Hay muchas cosas para ver y para hacer. El 80% de la población joven en India nunca ha visto una discoteca. Hay muchos tipos de diversión, por ejemplo, charlamos. En Bengala lo común es formar grupos y charlar, como las tertulias. No solemos salir tanto de la casa. Aunque la situación está cambiando mucho con la televisión. Vi una Coca-Cola por primera vez cuando tenía 16 años. Yo crecí en una India pro soviética. Nos llegaban los periódicos rusos [ríe].
¿Conocía previamente la vida y la obra de Antonio Machado?
Lo que sabía de Machado era por los textos de Zenobia Camprubí, que tenía una cabeza tranquila, pensadora. El primer Machado que me llegó, y otra vez le agradezco a mi padre, a su biblioteca. Él también tiene una reserva impresionante de discos. Tenía uno de Paco Ibáñez. Había una canción que yo ya sabía antes de conocer el idioma español: "Tus ojos me recuerdan las noches de verano/ negras noches sin luna,/ orilla al mar salado". Ese fue el primer Machado que conocí, no leído sino oído. Estos versos están ya tatuados en mi cerebro.
Luego, es curioso, un amigo arquitecto español me regaló un libro de Machado. Entonces ya me llegó el mundo machadiano. A mí me gustan las 'Soledades' más que los 'Campos de Castilla'. En 'Soledades' es el Machado más filosófico. 'Campos de Castilla' tiene muchas cosas, un sentido de la épica, pero 'Soledades' me gusta más.
¿Ha indagado un poco en lo que fue la vida del autor de 'Campos de Castilla' en Soria?
Soria para mí es una ciudad de la poesía, de Machado. En cualquier esquina encuentras un rincón machadiano. El segundo día que llegué a Soria fui a pasear y me encontré la estatua del 'Caminante' y empecé a entender un poco esta ciudad. Está llena de Antonio Machado. Lo que he descubierto aquí, y por toda España. Machado es un poeta que los españoles llevan en la sangre. Saben los poemas de memoria. Estos versos de 'Tus ojos me recuerdan las noches de verano…" se los recité a un campesino, en Andalucía, y él me dijo: ¿Es de Antonio Machado, verdad? Machado para España es el Walt Whitman [1819-1892, autor de 'Hojas de hierba'] de los Estados Unidos. Machado aquí forma parte de la vida soriana, es un soriano más.
El pasado 30 de septiembre realizó un recital de poesía en el Instituto Machado, en una de las aulas en las que el poeta impartió clase a sus alumnos hace ya más de un siglo. ¿Se sintió más cercano al poeta?
Siento el sentido de Machado en aquellos años suyos en Soria. Yo lo entiendo bien. Muchas veces acompañaba a mi madre, educadora especial de adultos, a los pueblos. Machado enseñaba aquí a los niños, pero Soria era entonces más de ámbito rural. Yo puedo palpar sus sentidos a este respecto. Pero no estando aquí; estando en India, en el ámbito rural.
¿Qué nos puede avanzar de su proyecto, el libro de poemas que está escribiendo con motivo de recibir esta beca Antonio Machado?
El proyecto consiste en escribir un libro de poemas que será una mezcla de la poesía narrativa, un género literario de India, del siglo XV, y la poesía lírica. Estos poemas llevarán personajes dentro, pero serán poemas cortos. Son versos que pueden llevar referencias a personajes. Mi libro se titulará 'La ciudad leopardo'. Cuando llegué a Soria viví en la Residencia Juvenil Gaya Nuño, en la quinta planta. Todas las mañanas, cuando la luz cae sobre la Dehesa, con el juego de luces y sombras, me vino la imagen de un leopardo descansando. Para nosotros, en Bengala, el leopardo no es un animal feroz. Normalmente no hacen nada y conviven muy bien. Es un animal, para mí, majestuoso, con unos colores impresionantes. Son animales tranquilos, quizá un poco perezosos. Soria, como ciudad, me ha traído esta imagen y he empezado con estos poemas: 'Ciudad leopardo'. Lo estoy escribiendo en bengalí.
¿Cuál es su método de trabajo?
No hay nada fijo. Depende. Me gustan mucho las mañanas en la Dehesa. Todos los días, me siento en mi mesa, todas las tardes, incluso las noches, tengo una cita con la escritura, llevo así ya 10 años. Si me llega o no la inspiración, pero yo estoy ahí. Nunca se sabe cómo se puede escribir. Rilke fue durante un tiempo secretario del escultor August Rodin y como veía que nunca escribía le preguntó por qué no lo hacía. "Es que no me llega la inspiración", le contestó Rilke. Rodin le dijo que eso no existía, que se fuera al parque zoológico de París y escribiera un poema. Escribió uno sobre un leopardo. Ellos eran genios, yo soy una hormiga un ser más triste.
Parece obvio, pero, supongo que hay muchas diferencias entre la poesía hindú y la español...
Con la poesía occidental sí que hay diferencias, muchas, viniendo de un país como India. En Europa ya no hay retos. En Calcuta cruzar la calle es un reto. Es peligroso. El respeto al peatón no existe. Los básicos aún no están cubiertos, aunque la vida ha cambiado en India bastante en estos últimos años. La clase media ya tiene una vida más o menos elevada. Pero las diferencias existen. Si la vida tiene diferencias, claro que habrá diferencias en la literatura.
Ha dejado familia y amigos. A tantos kilómetros de distancia, imagino que les echará de menos.
A veces sí. Soria es una ciudad perfecta si tienes algo que realizar, un trabajo de pensamiento, de escritura, de pintura, una película o algo así. Sí, a veces, me siento solo, pero para realizar un trabajo es lo mejor. A veces apetece hablar con alguien en tu idioma, pero eso gracias a la tecnología se puede arreglar. Si algo echo de menos de mi país es la comida. No tiene nada que ver. Para un español la comida bengalí puede ser peor, porque lleva muchas especias y es una comida. Para mí, la comida española, a veces es un poco blanda, un poco sosa. Tenéis una cultura de café y en India somos de cultura del té.
En los últimos tiempos se dice que la poesía es un género literario minoritario, que casi no se lee, ni se compra. ¿Qué opina a este respecto?
La poesía de autor como ídolo no existe. Lo que existe es una poesía colectiva. Se encuentra en cada país al menos a veinte poetas que tienen algo que decir. En la poesía ya no existen esas barreras académicas. Hay lectores de poesía. Aunque, en general, no se vende poesía.
- Carlos
(21/10/08 00:22)
Enhorabuena a Heraldo por esta entrevista a un Subhro que de una manera tan literaria nos ha enseñado a saber cosas de nuestra tierra que jamás habíamos pensado: "La ciudad Leopardo"; "La montaña mágica"; "El hogar de la tranquilidad". Gracias Subhro, me gustaría regalarte una canción mia que se llama "SORIA"
- Diego
(20/10/08 18:21)
Fantastica informacion! Seguid entrevistando a gente tan interesante como Subro, que aporta una mirada externa y menos esteriotipada de Soria.
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