http://www.heraldodesoria.es/index.php/mod.noticias/mem.portada/relcategoria.300
http://www.mateogrupo.com
Destacado
Soria
OPINIÓN
Cada día entiendo menos
Vota:VotaVotaVotaVotaVota Resultado:VotaVotaVotaVotaVota 19 votos
Imprimir Enviar a un amigo
Lorenzo Soler
Hoy no quería mostrarme ni crítico ni trascendente. Esta mañana me levanté optimista, y hasta canté en la ducha, desayuné churros con chocolate, me senté en mi despacho a echar una ojeada a los periódicos atrasados de los últimos días que mis ocupaciones me habían impedido leer.
Una primera noticia decía que cierta venerable señora de 101 primaveras se dirigió a la Junta de Andalucía solicitando una ayuda amparándose en la Ley de Dependencia. Es fácil suponer que no debería estar la buena mujer demasiado pimpante, porque su dilatada edad suele conllevar la ruina del cuerpo y el decaimiento del alma. No sé qué espécimen de inspector/a la visitó porque su veredicto fue “dependencia moderada”. (La señora ostentaba en su cuerpo las secuelas del asma, de la sordera, de unas cataratas, sufría hipertensión, utilizaba muletas y menos mal que vivía con su hermana, poco más “joven” que ella). A la vista del informe, la Junta dictaminó que, de momento, la anciana podía valerse por sí misma. Se le denegó la ayuda y se le convocó de oficio a un nuevo reconocimiento en 2013 o 2014. Vivir para ver, diría seguramente la vetusta señora, esperando que los secretos designios de Dios le permitan gozar de los beneficios de la ley a sus 106 o 107 años.
Otra noticia me informaba de que los empresarios textiles han denunciado que la Guardia Civil ha encargado la confección de sus uniformes a China, eso en plena crisis de un sector que ha perdido en cuatro años 61.000 empleos y que ha visto el declinar de 1.300 empresas del gremio. Bien está que el ministerio de la cosa ahorre en fusiles, tanquetas, municiones y otros artefactos ofensivos, pero su afán ahorrativo alcanza con esta decisión la cumbre del disparate. ¡Mecachis!, con lo bien que había empezado el día y qué pronto se me puso cara de póker.
A continuación me enteraba de que a pesar de los sermones del Ministerio de Industria sobre Investigación, Desarrollo e Innovación, el turismo sigue siendo la gran esperanza de progreso para algunas regiones. Ha sucedido en Cataluña, por otra parte tan celosa defensora de sus identidades patrias. La localidad de Vandellós, en Tarragona, ha renegado de que su topónimo se asocie a la central nuclear del mismo nombre, ésa que ha sufrido ocho incidentes notificables en lo que va de año y que cualquier día de estos va a dar un disgusto serio. En su lugar propone que toda la promoción turística de la playa de Vandellós se haga bajo la denominación de L’Hospitalet de l’Infant, núcleo de población al que pertenece la central nuclear. Lo que no sospechan los turistas es que la playa está a escasos 200 metros del edificio de la nuclear. Podrán embaucar al turista la primera vez, pero el timado no volverá a pisar esa región. Y además ejercitará el viejo eslogan turístico ‘Dígaselo a un amigo’. Qué pena.
Me enteraba a continuación de que en Lleida había sido detenido el conductor de un autocar al que se le detectó una tasa de alcoholismo doble de la permitida a estos profesionales. Lo chocante es que este sujeto transportaba en su vehículo a una veintena de jóvenes de juerga de fin de semana, que habían decidido alquilar este servicio para evitar conducir sus propios vehículos después de una noche de marcha.
Noticia fechada en Málaga decía que se habían oído dos potentes explosiones, e inmediatamente todo el mundo casi que cuerpo a tierra, porque en el subconsciente del personal las estampidas de grueso calibre se asocian por sistema a un atentado terrorista. Pues parece que no. Se trataba de que dos cazas supersónicos del Ejército del Aire traspasaron la barrera del sonido justo en la vertical de la ciudad. ¡Hombre, mira que tenían millas y millas de mar Mediterráneo allí mismo! No quiero imaginar que los aguerridos pilotos trataron de hacer una broma a los pacíficos ciudadanos malagueños. O que fueran dos ecologistas militantes que no querían asustar a las merluzas. Todo podía ser en el reino de la sinrazón.
Llegado a este punto de lecturas de la prensa cotidiana el estupor empezaba a instalarse en mi cabeza y mi úlcera de estómago ya daba señales de vida. Pero yo debo ser una persona informada -pensé- y seguí leyendo por pura militancia. Entonces me enteré de que la Comunidad Europea, por orden de su comisario de Medio Ambiente, está investigando 250 urbanizaciones españolas que no disponen de recursos hídricos suficientes para atender a su población. Muchas de estas urbanizaciones ya estaban construidas, pero otras en fase de construcción esperando a los incautos.
Una procesión de villanos, pícaros, rufianes, tahúres y sinvergüenzas iban desfilando en mi subconsciente y me generaban una desazón que me invitaba a suspender la lectura. Pero mi curiosidad superaba a mi voluntad. Y seguí leyendo…
La siguiente noticia me revelaba que en un colegio de Madrid, el profesor de educación física fue acusado de abusos sexuales a alumnos de corta edad. Él lo negó todo, aunque admitió que había hecho fotos de los genitales de los críos. (¿Tal vez como recuerdo?). El caso es que el docente, después de haber sido suspendido de su cargo, fue readmitido por la dirección debido a la escasez de profesores y para ahorrarse la preceptiva indemnización. Lo sorprendente es que las titulares del centro docente son unas monjas que responden al demoledor título de ‘Esclavas del Corazón de Jesús.’. Pensé, no sin tristeza, en aquella frase de Marx (Groucho): “Éstos son mis principios, pero si no te gustan, tengo otros”.
Otro tema de principios pateados venía de la mano de la muy jacarandosa y feminista ministra de Igualdad que tuvo una idea luminosa. Se trataba de suprimir los anuncios de contactos sexuales de las páginas de la prensa española. Inmediatamente que corrió el rumor, recibió una llamada telefónica de alguien muy importante. “Ni se te ocurra”. ¿Por qué? preguntó la ingenua ministra. Y el comunicante le respondió: “Con la bajada de lectores que registra la prensa y la crisis de los ingresos publicitarios, si se suprimieran estos anuncios más de un diario tendría que cerrar.” ¡Ay Bibiana, pensé, a ver si aprendes lo miserable y triste que es nuestro entorno y lo difícil que es mantener los principios!
Pero la noticia que colmó el vaso de mi aguante fue la siguiente. Atendiendo los consejos de sus asesores económicos, el Vaticano, que debe gozar de una excelente información privilegiada, se desprendió de valores financieros poco recomendables en estos turbulentos tiempos y en su lugar adquirió una tonelada de oro, de valor prácticamente indestructible, como la propia Iglesia. No cabe duda que el Vaticano sigue empeñado en enseñarnos el camino de la salvación, incluso de la económica.
Yo creía que estaba curado de espanto, pero esta última noticia rebasaba mi imaginación más calenturienta. Decidí entonces bajar mis defensas y suspender tan lacerantes lecturas, enviar los periódicos al cubo de la basura e irme al cine a ver una película de ciencia-ficción. Son más realistas

Tu opinión nos interesa

Comentario
Datos personales
  • Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Heraldodesoria.es.
  • No está permitido escribir comentarios injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho de eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.
Sitio comercializado por Vocento para publicidad nacional
© SORIA IMPRESIÓN,S.A 2008 - Teléfono 975 233 607 / Publicación digital controlada por
OJD
   y Nielsen.
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual
SORIA IMPRESIÓN,S.A. - El Collado, 17, 42002 Soria - CIF: A42125252 Inscrita en el Registro Mercantil de Soria, tomo 63, Libro 10 de la Sección General, hoja SO-244, Inscripción 1ª.