Música

Rock-Camp-eones

Dieron el salto a la televisión en el concurso ‘Boom’ y desde hace unos días animan a que lo den sobre el escenario decenas de chavales en el único campamento de rock existente en España.

V.F.S. Actualizada 05/07/2016 a las 13:15
Etiquetas
Visitar el Rock Camp del Sotolengo es llenarse de energía y también, por qué no reconocerlo, querer quedarte en él unos días.

Visitar el Rock Camp del Sotolengo es llenarse de energía y también, por qué no reconocerlo, querer quedarte en él unos días. Al precioso entorno, ubicado a escasos kilómetros de Navaleno y junto al pantano de la Cuerda del Pozo, se suma el buen ambiente, las notas que salen de una guitarra y las nuevas cabañas, entre muchas otras cosas. Así que cuando finalizó mi tiempo allí dos fueron mis pensamientos: "quién tuviera 17 años para poder disfrutar allí de unos días" y "este es el campamento al que los niños quieren venir, no al que vienen obligados". Rock Camp es diferente, especial, y es el único campamento de España de música rock. "Está dedicado a la música moderna. Abarcamos desde el pop al heavy metal", explican Javi Miralles y Héctor Miguel, propietarios de la empresa que gestiona el campamento. En él, los chavales, de entre nueve y 17 años, reciben clases de instrumentos. "Cada uno se tiene que especializar en uno de los instrumentos del rock: batería, bajo, guitarra, teclado o voz", señalan. Además aprenden composición, lenguaje musical, sonido, baile... "Hacemos un horario similar al del colegio pero sabiendo que estamos en un campamento de verano, más ameno, pero todo con el nexo de unión de la música, que es lo que le gusta a los chavales y a los monitores", reconocen.

Javi y Héctor gestionan este campamento desde hace ocho años, aunque fue hace siete cuando se convirtió en Rock Camp. "Ese año apareció una película de Disney, ‘Camp rock’, que hablaba de un campamento de música en Estados Unidos. Y vimos que lo podíamos hacer, pero de verdad, no en versión Disney, adaptarlo a la realidad, porque era algo que en España no se estaba haciendo", indican.

Tanto Javi como Héctor confiesan haber sido "niños y monitores de campamentos", lo que les lleva a dedicar su tiempo a esta actividad, que viven con pasión.

Fue precisamente la intención de mejorar las instalaciones del campamento la que les llevó a formar parte del concurso de Antena 3 ‘Boom’, en el que tras 67 programas, consiguieron alzarse con el bote de más de 2,3 millones de euros. Y lo hicieron acompañados por Alfredo Mayo, socorrista del campamento, y Rubén Calvo, amigo de Héctor y cuya empresa colabora con el campamento. "La construcción de las cabañas fue el gancho, aunque en realidad ya las habíamos empezado a construir. Pero el crédito había que pagarlo. El programa ha sido el empujón para terminar de pagarlas y para completar el círculo de la campa. Teníamos encargadas 13 y hemos sumado otras tres a raíz del programa. El empujoncito vino muy bien", reconocen Héctor y Javi.

Y es que su idea es que el campamento continúe creciendo. "En mente siempre hemos tenido cosas. Somos como hormigas y creemos que es una virtud porque el campamento ha crecido año a año pero poquito a poco. Hemos llegado al tope del nivel en el que estamos ahora", reconocen. Por ello planean "dar el salto". "Puede ser hacer un Rock Camp alternativo en otro sitio de España, porque hay regiones desde las que les viene mal venir hasta Soria. Pero hacerlo fuera de España sería apoteósico. Una cosa que no falta en nuestra empresa son ideas pero consideramos que es mejor ir despacito", comentan.

También se plantean abrir el campamento durante la Semana Santa. "Ahora que tenemos las cabañas es posible. También estamos pensando en hacer algún tipo de campamento urbano de rock", señalan. Y es que su objetivo es "crecer temporalmente o geográficamente".

Uno de los secretos de su éxito radica en el boca a boca. "La verdad es que nos ha funcionado muy bien", reconocen. Tanto es así que ocho de los monitores actuales son "exacampados". "Les conocimos con 12 años y ahora son nuestros compañeros. Les gusta la música y eso es la mayor satisfacción que podemos tener. Lo dan todo y lo hacen fenomenal", aseguran orgullosos.

El 23 de mayo cambió sus vidas

Aunque el resto fuimos conscientes 15 días después, el 23 de mayo Alfredo, Javi, Héctor y Rubén, los Rockcampers, se alzaron con el bote más alto otorgado en un concurso de televisión. Tras 67 programas, y cuando menos lo esperaban, se hicieron con los más de 2,3 millones de euros acumulados en el programa ‘Boom’, de Antena 3.

"Las preguntas más difíciles de ese día estaban relacionadas con nuestras especialidades. Siempre decíamos que si algún día nos llevábamos el bote sería cuando eso ocurriera", recuerdan. Y es que estos cuatro amigos formaron un equipo multidisciplinar en el que cada uno tenía su punto fuerte. "Tenemos muy buena base educativa, somos casi de la misma generación y cada uno estamos especializados en una cosa. Somos como una mesa con patas muy bien equilibradas. Alfredo en historia es una bestia, Rubén es el Google Maps en persona, Héctor es muy bueno en ciencias y en curiosidades y yo en cine y artes", reconoce Javi. "Te puedes enfrentar a un equipo muy bueno de médicos que sepan mucho de biología, por ejemplo, pero pueden carecer de información sobre curiosidades. Con los que más hemos sufrido ha sido con equipos de hombres y mujeres, de diferentes edades y que no tenían las mismas profesiones", indican.

Pero no solo han tenido que demostrar su destreza con los conocimientos más variopintos sino también en cuanto a guardar un secreto se refiere, ya que durante los 15 días desde que grabaron el último programa hasta el día de emisión no pudieron contar que habían hecho historia. "Yo no se lo conté ni a mis padres", reconoce Rubén.

"La primera semana fue más fácil porque Antena 3 no dijo nada pero después fue lanzando cebos, aunque sin decir nada claro. La gente nos preguntaba y nosotros buscábamos excusas, como que iban a cambiar el sistema de las bombas. Con Los Web [otro equipo de ‘Boom’ que estuvo más de 100 programas] habían hecho el mismo tipo de cebo y les habían eliminado, así que les decíamos que no se fiaran", explican.

De su paso por el programa, desde febrero a mayo, guardan muy buenos recuerdos. "Nos lo hemos pasado muy bien. Hemos disfrutado concursando. Y creemos que ha pasado como tenía que pasar. Se ha alargado lo justo para no cansar, se acercaban los campamentos, se terminaban las vacaciones de Rubén…", recuerdan. Y gracias a todo ello han superado con creces sus expectativas. "El primer día lo que queríamos era no hacer el ridículo. El objetivo era llevarnos algo de dinero. Íbamos programa a programa porque cada uno era una eliminatoria", reconocen.

Aseguran que es una experiencia que no olvidarán. "Hemos pasado mucho tiempo juntos y lo hemos pasado muy bien porque somos amigos. Ha sido como un campamento con tres o cuatro días intensivos durante las 24 horas", explican. Y es que cada día grababan cuatro programas y la suerte les llegó al finalizar una de las jornadas. "A las 9.15 horas nos pasaban a recoger por el hotel y a veces terminábamos a las 21.30 horas. Siempre pensamos que si nos llevábamos el bote lo haríamos un día por la mañana, que estaríamos frescos. Este programa era un poco de trámite. Decíamos que se acabe, al hotel y a ver mañana. El anterior programa nos quedamos a una y pensamos que era muy difícil llevarnos el bote en el siguiente. Estábamos más relajados porque pensábamos que sería más factible al día siguiente. Pero las cosas fueron rodando. Y hasta la pregunta 11 no fallamos", recuerdan. Y es que parecía que ese día era el perfecto para alcanzar el bote. "Los cuatro últimos programas [grabados en un solo día, el último], fueron como el cierre de una etapa", aseguran. El miércoles ganaron el bote pero el lunes batieron el récord de puntuación y el martes se quedaron a una respuesta de neutralizar la bomba final.

Rubén recuerda que cuando vio a las concursantes del último programa dijo que estaban cerrando un ciclo. "O nos echan o nos llevamos el bote. Porque tenían el mismo perfil que nuestras primeras rivales. No era un pálpito pero una vez pasado es una curiosidad", comenta.

Como de la familia

"La gente piensa que hemos estado en su casa, que somos parte de su familia. Quien cena durante cuatro meses con las mismas personas las ve como amigos y eso es lo que ha pasado con nosotros. Saben cómo te llamas y además nosotros hemos compartido nuestra vida", explican los Rockcampers sobre la repercusión mediática que aún viven. "Es muy bonito porque te reconocen por algo cultural y hemos caído bien a la gente siendo como somos. Hemos recibido mucho cariño y tenemos que devolverlo. Hemos dado más las gracias en estos meses que en toda nuestra vida. Y también hay gente que te da las gracias por haber hablado de Soria, por haber promocionado las fiestas, nuestros pueblos… Hemos hablado de todas las provincias de Castilla y León", comentan.

"Nosotros estábamos encantados porque queríamos hablar bien de nuestra tierra. Qué mejor escaparate que el programa. No nos ha costado porque era natural, nos salía. Parece que a veces cuesta hablar bien de nuestra tierra pero es que nosotros lo sentimos así, de verdad. Nos sentimos orgullosos", reconocen.

Rubén y Alfredo dedicarán su premio a pagar la hipoteca el primero y a "hipotecarse" el segundo, "a comprarse un mejor coche" el primero y a comprarse su primer coche el segundo. En definitiva, "a vivir con más tranquilidad, con una seguridad económica".

Los Rockcampers no descartan volver a la televisión, un medio en el que les introdujo Alfredo, aficionado a los concursos. "Molaría que fuéramos los cuatro y no hay concursos para tantos. Lo ideal sería volver a ‘Boom’ para hacer un especial. Estaría bien hacer una Champions League de ‘Boom’ y grabar dos o tres programas con cuatro equipos", sentencian.







Menu pie Soria

© SORIA IMPRESIÓN,S.A
Teléfono 975 233 607 / - El Collado, 17, 42002 Soria - CIF: A42125252 - Inscrita en el Registro Mercantil de Soria, tomo 63, Libro 10 de la Sección General, hoja SO-244, Inscripción 1ª
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual